Objetivo significa el fin al que se desea llegar, la meta que se pretende lograr; un destino
Muchas veces pasamos dificultades en la vida que nos distraen del objetivo, propósito y destino de Dios para todos nosotros, sus hijos. Pero cuando pensemos un poco más en los planes de Dios para nuestras vidas, podemos concentrarnos de nuevo en lo que es realmente importante.
Muchos matrimonios se concentran demasiado en sus diferencias o en sus problemas y se desconectan de la visión de Dios para sus vidas. Entonces se centran en sus problemas y se ponen a pelear por lo que consideran sus derechos.
El Apóstol Pablo nos advierte: seamos sobrios, o sea que tengamos dominio propio y seamos moderados en nuestras palabras y comportamiento; porque tenemos plena confianza y amor en un Dios que es nuestro Padre y para quien no hay nada imposible.
La esperanza de la Salvación y una vida eterna maravillosa, debe ser nuestro objetivo más importante con la seguridad de que ese es nuestro destino si obedecemos los principios de vida de Dios.
Es evidente que Dios no tiene pensamientos de mal para nosotros, sino más bien pensamientos de bendición para llevarnos a esa vida eterna espectacular y maravillosa que él está preparando para nosotros.
Vale la pena ser obedientes al Señor y vivir en humildad, amor, perdón, mansedumbre y paciencia. Vale la pena honrar a Dios viviendo con esa actitud que refleja el carácter de Cristo. No importa los problemas que tengamos que enfrentar, estamos seguros de que tenemos un destino maravilloso.
Cuando nos concentramos más en pensar hacia adelante, hacia un futuro hermoso y prometedor que Dios nos garantiza por su amor y gracia; entonces podemos ver los problemas de la vida como situaciones pequeñas que tenemos que manejar con sabiduría pensando en edificar y no en destruir.
Todos los matrimonios tenemos problemas y situaciones difíciles, pero si deseamos poner en práctica en nuestra vida una actitud de humildad, amor, perdón, mansedumbre, generosidad y paciencia, creyendo las promesas de Dios, entonces EL nos da un nuevo aliento de vida , nos da nuevas fuerzas y nos permite ver las circunstancias con una óptica más positiva; lo cual indudablemente ayudará a resolver los problemas con sabiduría y traerá bendición al matrimonio ya la familia.
Si te ha dejado llevar por el peso de los problemas de la vida, por más difíciles que sean, pídele perdón a Dios por haberte dejado llevar por esas emociones y toma la decisión de vivir en humildad, amor, perdón, mansedumbre, generosidad y paciencia con tu pareja primero . Entonces el Dios de Paz llenará tu corazón y te dará la sabiduría que necesitas en la vida.
Para alcanzar el propósito divino en el matrimonio, deben trabajar juntos en su relación con Dios. Esto hacer de la oración, la lectura de la Biblia y la adoración significa una parte regular de su vida diaria. Cuando se acercan a Dios juntos, pueden crecer en la fe y en su relación el uno con el otro.
El matrimonio cristiano puede ser una fuente poderosa de amor, compañía y apoyo mutuo, pero solo si buscan juntos el propósito divino. Al acercarse a Dios juntos, trabajar en su relación como pareja y ser agradecidos por este regalo, pueden alcanzar el propósito divino en su matrimonio y honrar a Dios en todo lo que hacen.
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