Un desafío es un reto, una actividad difícil a la que tenemos que enfrentarnos. El desafío más grande de la humanidad es la administración de nuestro libre albedrío. Tenemos que enfrentar la realidad de que somos responsables por nuestro propio destino.
Génesis 1:26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza! ¡Que domine en toda la tierra. Fuimos creados por Dios con una característica muy especial: El nos creó a su imagen y semejanza y nos dio la capacidad de gobernar en la tierra y la libertad de vivir: a la manera de EL o a la manera de nosotros mismos. El ser humano escoge, lo que quiera. Es nuestra responsabilidad la manera como escogemos vivir.
Muchas personas se preguntan: ¿Dónde está Dios que permite que haya tanto sufrimiento en el mundo? ¿Dondeestá Dios que permite que haya niños desamparados, que haya hambre, que haya enfermedades? Donde está Dios que permite tanta maldad en el mundo y no hace nada?
El dolor, el sufrimiento, las enfermedades y toda clase de males que hay en la humanidad, son consecuencia de las malas decisiones de los seres humanos. Gran parte de la humanidad decidió usar su libre albedrío para escoger el egoísmo, el orgullo, el placer para sí misma, sin importar las necesidades y derechos de otros.
Y Dios si hizo lo que EL podía hacer. Por el diseño de la Creación, EL no puede intervenir en las decisiones humanas, entonces envió a su hijo unigénito: Jesucristo, para que por medio de EL, el ser humano tuviera la posibilidad cambiar su manera de vivir.
2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, ya es una nueva creación; atrás ha quedado lo viejo: ¡ahora ya todo es nuevo!
La esencia de la voluntad de Dios y la que Jesucristo nos modelo es la vida de amor. Vivir a la manera de Dios es vivir para amar. Vivir a nuestra manera es la manifestación del egoísmo, del orgullo, del materialismo, del engaño y la mentira. Vivir a nuestra manera = Rebelión = Rechazo a la autoridad de Dios.
Vivir a la manera de Dios en el Matrimonio es amarnos, aceptarnos, respetarnos, perdonarnos muchas veces, procurar el bienestar del otro antes que el propio, es darlo todo, creerlo todo y soportarlo todo. (1 Cor 13:4-7)
Vivir a la manera humana es todo lo contrario: no perdonar, criticar, irrespetar, lastimar, pensar primero en sí mismo, no dar nada, no creer nada, y no aguantar nada. La violencia doméstica es rebelión contra Dios.
Entonces el gran desafío de la humanidad es: ¿vamos a vivir a la manera de Dios o vamos a vivir a la manera humana? ¿Vamos a vivir para Amar o vamos a vivir egoísta y orgullosamente? ¡Cada quien decide!
Si decidimos vivir a la manera de Dios, tenemos que entregar nuestra vida total y absolutamente al Señor Jesucristo, para obedecer las instrucciones de Dios. Todo cambia en el momento que decidimos aceptar a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, porque recibimos la capacidad de obedecer a Dios. Si no lo has hecho antes, toma la decisión más importante de tu vida hoy: ora y entrega tu vida al Señor Jesucristo.
El Amor es una semilla, que cuando se siembra, da fruto y en abundancia. Siembra Amor en tu esposa(o) y en tus hijos y en las personas a tu alrededor. Y recibirás fruto de Amor en abundancia. ¡Es una Ley natural!
Recuerda que tu Matrimonio y tu familia es el Tesoro más valioso que Dios te ha dado. ¡Cuídalo!
Tu siguiente paso
Haz el test (5 min)
Conoce el estado de tu relación y un primer paso a tu medida.
Solicita ayuda
Cuéntanos qué está pasando; te respondemos con cercanía.
Próximos eventos
Talleres, retiros y capacitaciones cerca de ti.




