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el divorcio no es necesario

El divorcio no es necesario

La destrucción y las heridas que causa un divorcio son tan profundas y dolorosas que resulta increíble como las personas insisten en divorciarse antes de buscar cómo resolver sus problemas.

Malaquías 2: 16 dice que Dios detesta el divorcio. Mateo 19:8 dice que el divorcio es causado por una dureza en el corazón de las personas. El divorcio entonces no está en los planes de Dios sino que es causado por la inflexibilidad de los cónyuges, que deciden endurecer su corazón antes que perdonar y restaurar.

En un mundo donde el divorcio a menudo se presenta como una solución rápida a los problemas matrimoniales, es esencial recordar que construir una relación duradera y saludable es una posibilidad real. El divorcio no es la única respuesta a los desafíos que pueden surgir en el matrimonio.

Hay personas que dicen que no pueden seguir adelante con el matrimonio porque se ha convertido en un infierno y consideran que no es justo seguir viviendo un infierno.

Dios tampoco quiere que las personas vivan un infierno, pero el divorcio no es la solución. Está demostrado que la situación de la familia termina peor en la mayoría de los casos después de un divorcio. Problemas financieros, daños emocionales en ambos cónyuges y daños graves en los hijos; la vida se vuelve más dura.

La opción que Dios nos ofrece es la del amor, el perdón y la restitución. Esta opción requiere de una actitud de humildad. Esta opción es la mejor, pero la dureza del corazón muchas veces no cede y prefiere dañar toda la familia antes de ceder, perdonar y buscar soluciones bíblicas.

Hay personas que dicen que no están dispuestas a seguir aguantando maltrato y desconsideración. Eso está bien. No tiene que aguantar el maltrato de nadie, pero si puede buscar ayuda espiritual y emocional para superar la situación y procurar cambios de hábitos que les ayuden a ser mejores esposos.

La Biblia o como le llamamos el Manual del Fabricante, tiene una gran riqueza de conocimientos que nos pueden ayudar a obtener un matrimonio saludable. He aquí parte del problema. La mayoría de la gente no conoce los principios fundamentales sobre los que funciona el matrimonio para que sea exitoso.

El compromiso y la paciencia son esenciales en el camino hacia una relación duradera. Las dificultades son inevitables, pero enfrentarlas con la disposición de trabajar juntos y dar tiempo para que las heridas sanas puedan fortalecer la relación a largo plazo.

La otra parte del problema es cuando las personas conocen las instrucciones de Dios, pero deciden no obedecerlas. Endurecen su corazón a las instrucciones de Dios y simplemente las ignoran y se justifican.

La obediencia a las instrucciones del Creador y a sus principios de vida son difíciles al principio porque hay que vencer el orgullo y el egoísmo, pero al final producen una gran bendición y recompensa.

Cuando los problemas parecen abrumadores, buscar ayuda externa puede ser una alternativa mucho más saludable que el divorcio. La terapia de pareja y el asesoramiento pueden proporcionar herramientas para abordar las dificultades y aprender a comunicarse.

Si tu matrimonio está en problemas, deshecha la opción del divorcio y más bien procura aprender y obedecer a las instrucciones de Dios. Busca ayuda con líderes espirituales capacitados y toma la decisión de luchar por salvar tu matrimonio y tu familia. Muchos matrimonios lo han logrado. Toma tu mejor decisión hoy mismo!

Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado.

Meditar en la palabra de Dios, declararla diariamente en nuestra vida y ponerla en práctica, nos conduce a la prosperidad y al éxito. Josué 1:8

1 comentario en “El divorcio no es necesario”

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