¡Entonces tendrás el favor de Dios!
El término LEALTAD es usado para identificar a un individuo fiel en base a sus acciones o comportamiento. Es por ello, que una persona leal es aquella que se caracteriza por ser dedicada, y cumplidora e inclusive cuando las circunstancias son adversas, así como defender en lo que cree, por ejemplo: un proyecto.
Nunca permitir que la lealtad te abandone significa permanecer firme incluso en la adversidad. Cuando las pruebas ponen a prueba la relación, la lealtad es un ancla que ancla a la pareja, recordándoles el compromiso que han hecho ante Dios y entre ellos.
La lealtad construye un pilar de confianza en el matrimonio. Al comprometerse a ser leales mutuamente, los cónyuges establecen un terreno fértil donde florece la confianza, fortaleciendo así su conexión espiritual y emocional.
Lealtad es sinónimo de nobleza, rectitud, honradez, honestidad, entre otros valores morales y éticos que permiten desarrollar fuerte relaciones sociales y/o de amistad en donde se crean vínculos de confianza muy sólidos, y automáticamente se genera respeto en los individuos.
No obstante, lo opuesto de lealtad es traición, es la falta que comete una persona en virtud del incumplimiento de su palabra o infidelidad. La falta de lealtad describe a una persona que engaña a sus compañeros, familiares, y expone su propia honorabilidad.
BONDAD por su parte, es una disposición natural a hacer el bien o a obrar correctamente. Se considera que una persona tiene la cualidad de la bondad cuando siempre se mantiene dispuesta a ayudar a quien lo necesita, cuando se muestra compasiva con las personas que se encuentran sufriendo por distintas circunstancias y también cuando mantiene una actitud amable y generosa hacia los demás.
La lealtad construye una herencia de amor duradera. Al comprometerse a ser leales a lo largo de los años, las parejas construyen una historia de amor que se convierte en un testimonio de la fidelidad de Dios y una inspiración para las generaciones futuras.
El Proverbio nos habla de que la Lealtad y la Bondad, son cualidades que pueden estar con nosotros o nos pueden abandonar. Entonces dice que debemos atarlas al cuello, o sea debemos intencionalmente decidir practicar estas cualidades en nuestro diario vivir. Dice también que debemos escribirlas en lo profundo del corazón, o sea, convertirlas en convicciones sólidas en nuestro carácter.
Las consecuencias directas de practicar la lealtad y la bondad son: el favor de Dios y el favor de la gente, además de una buena reputación que nos abrirá puertas hacia la prosperidad y múltiples bendiciones.
El primer ambiente donde debemos practicar la lealtad y la bondad es en el Matrimonio y la Familia. Un hogar donde se vive la lealtad y la bondad, es un hogar estable y sólido. Siempre habrá confianza, respeto y amor.
la lealtad es más que un compromiso; es un fundamento inquebrantable que sostiene la relación a lo largo del tiempo. Al comprometerse a nunca permitir que la lealtad te abandone, las parejas construyen una conexión matrimonial arraigada en principios cristianos, resistente a las tormentas y capaz de perdurar a lo largo de los años.
Si consideras que has fallado, tienes la oportunidad de reconocerlo hoy, y pedir perdón a las personas que le fallaste, comenzando por tu esposo(a), por tus hijos, por tu familia y amistades. Y compromete tu vida a vivir en lealtad y bondad el resto de tu vida. Mantente firme y alcanzarás el favor de Dios y sus bendiciones.
Tu siguiente paso
Haz el test (5 min)
Conoce el estado de tu relación y un primer paso a tu medida.
Solicita ayuda
Cuéntanos qué está pasando; te respondemos con cercanía.
Próximos eventos
Talleres, retiros y capacitaciones cerca de ti.



